Hoy hemos de lamentar la pérdida de Helme Heine, uno de los grandes nombres de la literatura infantil contemporánea. El creador de personajes inolvidables como Juan Ratón, Paco Gallo y Lucas Gorrino, protagonistas de Los tres amigos, falleció el pasado 20 de noviembre de 2025 en Russell, Nueva Zelanda, donde residía desde hace décadas junto a su esposa.
Nacido en Berlín en 1941, Heine estudió Economía y Arte antes de emprender un largo viaje por Europa y Asia y vivir doce años en Sudáfrica, donde trabajó como director de teatro, escenógrafo y actor. Su carrera como autor de libros infantiles comenzó en 1976 y, desde entonces, publicó más de treinta títulos, traducidos a numerosos idiomas y con millones de ejemplares vendidos, que le consolidaron como una figura entrañable de la literatura infantil.
Helme Heine, Los tres amigos y Ramtamtam
En España, la obra de Helme Heine forma parte de la memoria lectora de varias generaciones. Entre sus títulos más emblemáticos destacan Los tres amigos, El coche de carreras y Ramtamtam, publicados por Anaya Infantil y Juvenil. En Los tres amigos y El coche de carreras, Heine nos presenta al trío inseparable de amigos animales que vive en una granja muy especial, La Cochambrosa. Un lugar que, como el propio autor escribió, es tan grande que todos caben dentro y tan pequeña que puede alojarse en el corazón más minúsculo.
Por su parte, Ramtamtam muestra otra faceta de su obra, igual de cercana y poética, en la que el autor combina sencillez narrativa y profundidad emocional para contarnos una conmovedora una historia de amistad entre un niño y su perro, una amistad que dura toda una vida, y más allá.
A lo largo de su trayectoria, Helme Heine fue reconocido con prestigiosos galardones, como el Premio Europeo de Literatura Juvenil (Europäischer Jugendbuchpreis) y el Premio Alemán de Literatura Juvenil (Deutscher Jugendliteraturpreis). Su obra ha sido objeto de reportajes, estudios y homenajes, además de alguna adaptación a cine, y siempre se ha destacado su mirada humanista, su sentido del humor y su capacidad para hablar de temas realmente desde historias aparentemente sencillas, pero llenas de matices.
Desde Anaya, nos sumamos a la tristeza por la pérdida de un autor como él, pero nos alegra comprobar que su obra sigue vigente en librerías y colegios de España y Latinoamérica. Sus historias nos recuerdan que, igual que en La Cochambrosa, en los buenos libros siempre hay espacio para todos.


